Por Guillermo Eduardo Pilía* –
Días pasados, en el marco del polo de atracción cultural que significa la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, se desplazó hacia La Plata el editor y escritor chileno Max González Sáez. Max nació en Santiago de Chile en 1966. Es Licenciado en Literatura y Educación, Profesor de Castellano, Magíster en Literatura Chilena e Hispanoamericana. Tiene estudios de Doctorado en Pensamiento y Cultura. Ha sido Académico de Literatura y Comunicación en la Universidad Tecnológica Metropolitana, en la Universidad del Mar y el Instituto Profesional Carlos Casanueva. Actualmente es Director de MAGO Editores desde donde ejerce una gran actividad literaria. Lo conocí personalmente en 2017, cuando presentamos en la Feria Internacional del Libro de Santiago la colección Cuadernos de Casa Bermeja, un proyecto de difusión de poesía traducida a diversos idiomas que en su etapa de mayor auge se publicaba alternativamente en Argentina y Chile —Ediciones Hespérides de La Plata y Mago Editores de Santiago—. Max González Sáez no sólo edita libros: también los escribe. Es autor de La diversidad de los duendes, El disco duro de la ciudad, Antología de las literaturas emergentes, Claves para entender la literatura emergente de fin de siglo, Metodología cuantitativa, Cero: crónicas de la nueva poesía, Yo soy como soy porque no soy como ustedes y Ensayos sobre literatura, cultura y postcolonialismo, entre otros. Aprovechamos su paso por La Plata para dialogar con él.
¿Cuántas veces has estado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires? ¿Qué experiencia resultó de cada una?
He estado ya en seis ocasiones y lo he hecho trayendo poetas y libros del catálogo de MAGO Editores. Hemos realizado diversas lecturas y conversatorios sobre la edición independiente de Chile. Todo ha resultado espectacular. Nos hemos llevado experiencias de intercambios y se ha podido relacionar la poesía chilena con la argentina, eso ha sido algo increíble y fundamental.
¿Cuáles fueron las actividades de Mago en la Feria 50?
En cuanto a las actividades de MAGO Editores en FILBA en estos 50 años de la feria, estuvimos en el stand de Chile generando un encuentro extraordinario de lecturas de poesía de autores chilenos y argentinos, con una recepción masiva. Hacía mucho tiempo que el stand de Chile no tenía tanta audiencia para una lectura de poesía. Hay que tener en cuenta que MAGO Editores nace como un proyecto cultural que pretende aportar al recambio generacional en las letras chilenas. En la actualidad, se ha posicionado como una editorial que busca la difusión de nuestros poetas, pero también del resto de los latinoamericanos, para contribuir, desde una perspectiva autónoma, a la apertura de los espacios poéticos y literarios.
Has visitado también varias veces La Plata. ¿Qué recuerdos te quedaron de esas visitas?
Efectivamente he visitado varios años La Plata, y en esas visitas he leído mis textos, pero lo importante es que también he venido con otros poetas chilenos que han leído sus obras ante el público platense. También fue un acto muy significativo la presentación de tu libro Ansias de clara palabra. Fue un día muy especial, hace exactamente un año, en que se pudo compartir la poesía y difundir el trabajo editorial. También hemos participado en lecturas en Villa Elisa. Sentimos mucho agradecimiento a la SADE de La Plata que declaró visitantes destacados a todos los poetas con los que vine. Todo es un cúmulo de experiencias únicas que hacen que el trabajo que desarrollamos pueda valorizarse de uno y otro lado de la cordillera.
¿Cuál es tu opinión respecto a que La Plata sea sede del Congreso Internacional de la Lengua Española?
Me parece muy importante que La Plata sea sede de una nueva versión del Congreso de la Lengua. Es una ciudad espléndida y que reúne todas las características para llevar adelante un encuentro de esa envergadura.
¿Cuáles son tus proyectos editoriales?
Los proyectos editoriales de este sello chileno, el más importantes de la edición independiente, es buscar forjar alianzas con otras editoriales de América Latina, algo así como el sueño bolivariano pero en el campo editorial. Con ello empujamos a que el libro chileno se internacionalice de manera fuerte y permanente. Es muy importante que el trabajo editorial de MAGO Editores pueda hacer puentes con otros catálogos y con ello fomentar el intercambio y el desarrollo del pensamiento crítico de nuestras literaturas.

*Colaboración para En Provincia.
Fotografías: Guillermo Pilía.