El espejo distorsionado: por qué la Inteligencia Artificial ya enciende alarmas en la salud mental

Por Ivonne González Albertini* –

El uso creciente de chatbots como apoyo emocional entre jóvenes genera preocupación en especialistas, que advierten sobre riesgos como dependencia, aislamiento y efectos negativos en la salud mental.

¿Le contarías tus secretos más profundos a una pantalla antes que a tu mejor amigo? Millones de jóvenes ya lo están haciendo, el crecimiento de las inteligencias artificiales conversacionales cambió drásticamente la manera en que muchas personas buscan compañía, consejos y contención emocional. Sin embargo, lo que empieza como una charla inocente con un bot está encendiendo las alarmas de los psicólogos, quienes advierten que el uso excesivo puede generar dependencia, aislamiento y confusión emocional.

Este fenómeno global ya se replica en las casas de nuestro país con dinámicas adaptadas a la crisis local. Para entender el impacto del 59% de adopción de IA en Argentina, los psicólogos locales alertan sobre casos testigo como el de Mateo” (nombre ficticio), un joven de 19 años residente de Buenos Aires: Tras meses de buscar un turno psicoterapéutico accesible por su obra social debido a recurrentes ataques de pánico y frustración laboral, Mateo se rindió ante la burocracia del sistema de salud. En su lugar, descargó una aplicación de inteligencia artificial que prometía una vida mejor.

Lo que empezó como un juego de desahogo nocturno se transformó, en menos de seis meses, en un aislamiento total. Mateo dejó de salir con sus amigos y de hablar con su familia porque sentía que “el bot lo entendía de una manera que los humanos no podían”.

Cuando la aplicación sufrió una actualización que modificó la personalidad y las respuestas del chatbot, Mateo experimentó una crisis de angustia y desamparo severa, cayendo en un cuadro depresivo aún más profundo de la inicial.

El caso de Mateo sintetiza la advertencia de los especialistas argentinos: la IA ofrece un alivio inmediato al alcance de un clic, pero cuando se convierte en el único puente emocional de un joven, el refugio digital se transforma en una trampa de aislamiento.

Los adolescentes y jóvenes encabezan el grupo más vulnerable debido a su fuerte conexión con el mundo digital. La preocupación comenzó a crecer en los últimos años, especialmente tras la popularización de herramientas capaces de responder de forma cada vez más humana.  Según un reciente informe de la organización internacional Sapien Labs, los jóvenes que interactúan de manera intensiva y diaria con chatbots de IA muestran niveles de bienestar mental significativamente más bajos y reportan mayor soledad que aquellos que limitan su uso. consecuencias emocionales.

Este fenómeno de dependencia emocional no surge de la nada; ocurre principalmente en aplicaciones móviles, redes sociales y plataformas de chat que están diseñadas para ser adictivas. El crecimiento de esta “terapia algorítmica” es global y se observa sobre todo entre adolescentes y jóvenes que pasan muchas horas conectados a internet y utilizan la tecnología como una forma de compañía constante ante la soledad. Como advierten los especialistas, las personas que atraviesan ansiedad, depresión o vulnerabilidad son las más expuestas.

Encuentran en estas ventanas de chat un alivio inmediato, pero corren el riesgo de entrar en un círculo vicioso: la IA les da una falsa sensación de contención que termina alejándolas aún más de las relaciones sociales reales. Aunque la IA puede funcionar como una herramienta de apoyo o información, los expertos advierten firmemente que no posee conciencia ni criterio profesional Entre los principales riesgos señalan la posibilidad de reforzar pensamientos negativos, ofrecer respuestas equivocadas o generar una falsa sensación de comprensión emocional. Además, el uso excesivo de estas plataformas podría debilitar las habilidades sociales y aumentar el aislamiento a largo plazo. Frente a este escenario, expertos recomiendan utilizar la Inteligencia Artificial con límites claros y recordar que ninguna tecnología puede reemplazar el acompañamiento humano ni la ayuda profesional en temas de salud mental.

* IG: ivonne_94_29 – Cátedra “Prácticas Profesional I” Profesora Dra. Marcelina Romero Universidad del Este La Plata

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