El citröen

El citröen es el primer auto del mundo cuyo diseño tuvo muy en cuenta a los huevos. Cuando lo diseñó Boulanger, en Francia, él quería que fuera como un paraguas negro abierto, con 4 ruedas, que pudiera llevar a 4 personas y 50 kilos de equipaje.

La condición más importante, por lo que implicaba en términos de amortiguadores: que pudiera atravesar un campo arado avanzando en forma perpendicular a los surcos, cargado con una canasta de huevos, sin que se rompiera ninguno. Era lo único que le exigía. Y el noble vehículo cumplió.

Así se creó el Citröen 2 CV, un auto hippie antes de que existieran los hippies. Un vehículo ecológico, antes de que existiera la Ecología.

Inolvidable como la primera novia, era para muchos el auto antes de poder tener un auto. Era un verdadero todoterreno, en una época en que la única 4 x 4 que se podía tener era una Foto Carnet, 3/4 Perfil Derecho. Y, encima, en blanco y negro.

Se refrigeraba sin necesitar agua y recorría 20 kilómetros con 1 litro de nafta. Se dejó de fabricar en 1990 pero el Citröen 2 CV, así como el 3 CV así como sus parientes cercanos, la Citroneta (su versión para carga) el Mehari (esa versión antecesora, austera, romántica y divertida de las actuales Camionetas 4 x 4) el Ami 8 (una especie de Rural o Break minimalista) la Gringa (una suerte de Camioneta Ford de bajo presupuesto) y el Dyane (ya para los más acomodados económicamente), sigue, hoy, siendo un recuerdo increíble para todos.

Es que en esos tiempos, las cosas parecían ser más simples. Y lo único que muchos necesitaban para ser felices era tener un Citroën, tomar rumbo a cualquier ruta y levantar su techo de lona negra para dejar que, de acompañante, también pudiera subirse el sol.