El firmamento atravesado por bandas sonoras, luces de led y las mejores historias del cosmos

Una charla de astroturismo que conecta con emociones, relatos y las maravillas del universo, al alcance la de mano y de la vista. Contemplando sin más elementos que los propios ojos, sin más conocimientos previos que una curiosidad infantil y sin más requisitos que ganas de sorprenderse.

El espectáculo está musicalizado con grandes bandas sonoras de clásicos del cine, esas canciones que con tres acordes nos transportan a una historia inolvidable. La función inicial al atardecer, dura uan hora y constará de tres actos. En el primero se observan, a simple vista, a Júpiter, Venus y Saturno en el cielo, se construye el sistema solar entre todos los espectadores, en una propuesta muy participativa.

Para aprender sobre los planetas que nos rodean y comprender las dimensiones y nuestro lugar en el sistema solar. Para eso se cuenta con un equipamiento de esferas de LED que grafica esa construcción a escala de nuestro vecindario cósmico.

Luego llega un entreacto musicalizado, con consignas para resolver observando el cielo. Se avanza después con la segunda parte, donde la consigna es viajar. Se conecta el naufragio del Titanic con la conjunción astronómica que tuvo lugar.

También se descubre como Julio Verne se anticipó a la aventura espacial más grande que realizó el ser humano. También acompañado por instrumentos LED para comprender la magnitud de estos viajes que marcaron a la humanidad.

Ya en el último entreacto, con otra banda sonora super famosa y nuevos interrogantes para resolver entre las estrellas, se llega al último acto de la función.

Es el momento de encontrarse con una estrella supergigante roja, la constelación de un enorme insecto que domina el firmamento y comprender las descomunales distancias y edades del cosmos. Vuelven a brillas los LED y se termina la velada con fuegos en la oscuridad para sellar un encuentro único con el universo.