Por Luna Carrara* –
Murió a los 100 años el actor italiano que durante décadas le puso voz a Topo Gigio. Su historia también está ligada a la Argentina, donde el pequeño ratón se convirtió en un fenómeno televisivo.
Peppino Mazzullo, el actor italiano cuya voz quedó para siempre asociada a Topo Gigio, murió el 30 de septiembre de 2026, a los 100 años. Había nacido el 6 de junio de 1926 en Santo Stefano di Briga, en Messina, Sicilia, y allí pasó sus últimos años.
Para millones de personas, su nombre quizá no resulte familiar. Su voz, en cambio, forma parte de la memoria afectiva de varias generaciones.
Mazzullo fue mucho más que el intérprete que estaba detrás de un personaje infantil. Durante décadas contribuyó a construir la personalidad de aquel pequeño ratón de grandes orejas que nació en la televisión italiana y terminó conquistando al público de numerosos países.
Una voz que nació para un ratón
Topo Gigio fue creado por la artista italiana Maria Perego a fines de la década de 1950. El personaje apareció por primera vez en televisión en 1959 y rápidamente comenzó a ganar popularidad.
En 1961, Mazzullo comenzó a darle voz.
Encontrar el registro adecuado no fue sencillo. Según una crónica publicada en Argentina en 1968, el actor llegó a practicar durante 24 horas frente a un grabador hasta encontrar el tono que buscaba para el personaje.
El resultado fue una voz aguda, infantil y reconocible, que terminó convirtiéndose en una de las características esenciales de Topo Gigio.
Frases como “Ma cosa mi dici mai?” quedaron asociadas para siempre con el personaje.
Mazzullo no se limitó a prestar su voz. Durante décadas participó de las presentaciones televisivas y de los viajes internacionales de Topo Gigio, contribuyendo a darle una personalidad propia.
De Italia al mundo
El pequeño ratón no tardó en cruzar las fronteras italianas.
Topo Gigio llegó a Estados Unidos y apareció en The Ed Sullivan Show, uno de los programas de televisión más populares de la época.
Después vendrían América Latina y otros mercados.
Mazzullo acompañó al personaje en ese recorrido y llegó a interpretar sus diálogos en español. También tuvo una importante presencia en Brasil, donde Topo Gigio participó del programa Mister Show.
En Brasil, el actor enfrentó un desafío particular: no dominaba el portugués y aprendía fonéticamente los textos para poder interpretar al personaje.
Topo Gigio y la Argentina
La relación de Peppino Mazzullo con la Argentina ocupa un lugar especial dentro de esta historia.
Topo Gigio llegó a la televisión argentina en 1968 y rápidamente se convirtió en un fenómeno popular. Mazzullo viajó a Buenos Aires con el personaje y participó de las presentaciones que acompañaron aquella llegada.
La prensa argentina de la época registró la presencia del actor y mostró algo que con el tiempo se volvería una característica de su trayectoria: la dificultad de separar al hombre de carne y hueso del personaje que había conquistado al público.
Para los espectadores, Topo Gigio era una criatura pequeña, tierna y traviesa. Detrás de aquella voz estaba un actor italiano que había dedicado buena parte de su carrera a construirla.
La popularidad del personaje atravesó generaciones y convirtió a Topo Gigio en una figura profundamente instalada en la cultura televisiva argentina.
Una carrera más allá de Gigio
Aunque Topo Gigio terminó siendo su personaje más famoso, Mazzullo desarrolló una carrera mucho más amplia.
Trabajó en teatro, radio y televisión y participó de programas infantiles italianos. También interpretó a Richetto, un personaje relacionado con el histórico festival infantil Zecchino d’Oro.
Con el paso de los años, su actividad estuvo cada vez más vinculada a la formación teatral.
Después de retirarse de los escenarios regresó a Sicilia y fundó el Piccolissimo Teatro di Messina, desde donde se dedicó también a transmitir su experiencia a nuevas generaciones de artistas.
Cien años de una vida detrás de una voz
El 6 de junio de 2026, Peppino Mazzullo cumplió 100 años.
Había atravesado casi todo el desarrollo de la televisión moderna: desde los primeros años de la televisión italiana hasta una época en la que un personaje infantil podía convertirse en un fenómeno internacional.
Murió pocos meses después, en el mismo lugar donde había nacido.
Su legado, sin embargo, permanece en un lugar mucho más amplio que Sicilia.
Porque para millones de espectadores que alguna vez vieron a Topo Gigio antes de irse a dormir, Mazzullo dejó algo difícil de explicar: una voz capaz de convertirse en recuerdo.
Y quizás allí esté la verdadera dimensión de su historia. Durante buena parte de su vida, el público miró al pequeño ratón y no al hombre que estaba detrás de él.
Pero cada vez que Topo Gigio hablaba, era Peppino Mazzullo quien conseguía que aquel personaje pareciera estar vivo.

*Colaboración para En Provincia.
Fotografías: Archivo web.