Escribe Maru Rubiera*- @elarcademaru
La Ley de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial fue sancionada en 2010 para proteger los glaciares como reservas estratégicas de agua dulce.
Prohíbe actividades que puedan dañarlos y establece que deben ser inventariados y preservados.
El proyecto que se trata éste jueves en el Senado propone modificar puntos centrales:
-Redefinir qué zonas se consideran protegidas.
-Habilitar evaluaciones “caso por caso”.
-Dar mayor injerencia a las provincias en la delimitación de áreas con función hídrica relevante.
Quienes apoyan la reforma sostienen que permitiría ampliar la actividad productiva.
Quienes la rechazan advierten que implicaría debilitar la protección de las fuentes de agua dulce, en un contexto de crisis climática y estrés hídrico creciente.
El agua no debería estar en debate.
La Ley de Glaciares no es un capricho ambientalista.
Es un límite.
Y cada vez que el poder quiere corrernos los límites, lo hace con el mismo discurso: desarrollo, inversión, crecimiento.
En un contexto de crisis hídrica, incendios forestales y calentamiento global, resulta absurdo (casi distópico) tener que salir a explicar por qué nuestras fuentes de agua dulce no pueden ponerse al servicio del extractivismo.
Los glaciares no son “recursos disponibles”.
Son reservas estratégicas de vida.
Modificar la ley en este contexto es avanzar hacia consecuencias irreparables. Cuando el hielo se contamina o desaparece, no hay inversión que lo reponga.
No hay mercado que regenere un glaciar.
Mientras el sistema avanza con su lógica avara y cortoplacista, acompañado por gobiernos que priorizan el negocio inmediato por sobre el futuro común, nos toca a nosotrxs defender lo esencial.
No nos quedemos en el molde.
No naturalicemos que el agua sea moneda de cambio.
Nos encontramos el jueves 26/2 en el Congreso (y en todo el país) desde las 16 hs para rechazar la modificación de la Ley de Glaciares.
Sin agua no hay vida.

*Colaboración para En Provincia.
Fotografías: Maru Rubiera – https://pixabay.com