La inflación de mayo en Argentina se ubicó en 2,1%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato representa la segunda baja consecutiva y el nivel más bajo en lo que va del año, después del 2,6% registrado en abril. Con este resultado, el acumulado de 2026 asciende a 14,7%, mientras que la variación interanual alcanza el 33,2%.
Los rubros que más impulsaron la suba fueron Comunicación (3,4%), por aumentos en telefonía, y Educación (2,9%), junto con Recreación y cultura (2,8%) y Salud (2,6%). En contraste, Prendas de vestir y calzado (0,3%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%) mostraron incrementos mínimos. El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un alza de 2,5%, con fuerte incidencia de pan, cereales y lácteos.
El Gobierno celebró el dato como señal de consolidación del sendero de desinflación, mientras que analistas advierten que perforar el piso del 2% mensual sigue siendo difícil en el corto plazo. El desafío para los próximos meses será sostener esta tendencia en un contexto de alta volatilidad económica y presión sobre precios regulados y estacionales.
En la vida cotidiana, la desaceleración se percibe como un alivio parcial: los bolsillos sienten menos presión, pero los aumentos en alimentos y servicios básicos continúan marcando el pulso del índice. La tensión entre la estadística y la experiencia diaria se convierte en el verdadero termómetro social.
La columna de mayo deja planteada una pregunta de fondo: ¿puede la economía argentina sostener un sendero de estabilidad en medio de la incertidumbre política y financiera? La respuesta, como siempre, se juega tanto en los números como en la confianza de la gente.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Variación mensual | 2,1% |
| Acumulado enero-mayo | 14,7% |
| Interanual | 33,2% |
| Rubro con mayor suba | Comunicación (+3,4%) |
| Rubro con menor suba | Indumentaria (+0,3%) |
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