El hombre que sobrevivió a dos bombas atómicas en apenas tres días

Por Aylin Mariani* –

Tsutomu Yamaguchi estaba en Hiroshima por trabajo cuando cayó la primera bomba atómica. Regresó herido a su ciudad, Nagasaki, y tres días después volvió a vivir el horror. Su historia fue reconocida oficialmente por Japón décadas más tarde.

Hay historias que parecen imposibles de creer hasta que los documentos y los testimonios demuestran que ocurrieron.

La de Tsutomu Yamaguchi es una de ellas.

En agosto de 1945, este ingeniero japonés de 29 años se encontraba en Hiroshima por motivos laborales. Tenía previsto regresar a su casa, en Nagasaki, después de una estadía de varios meses. Pero el 6 de agosto, mientras se preparaba para abandonar la ciudad, el mundo cambió para siempre.

A las 8.15 de la mañana, un bombardero estadounidense B-29 lanzó sobre Hiroshima la primera bomba atómica utilizada en una guerra.

Yamaguchi estaba allí.

Sobrevivió.

Tres días después, volvió a encontrarse con otra bomba atómica.

Hiroshima: el primer ataque

Yamaguchi trabajaba para Mitsubishi Heavy Industries y había viajado a Hiroshima como parte de un proyecto relacionado con el diseño de un nuevo buque petrolero. El 6 de agosto debía ser su último día en la ciudad.

Según su propio testimonio, se dirigía hacia la estación cuando vio un destello intenso en el cielo.

La explosión lo arrojó al suelo y le provocó graves quemaduras en la parte superior del cuerpo. La ciudad quedó devastada.

A pesar de sus heridas, pasó la noche en Hiroshima y al día siguiente emprendió el regreso a Nagasaki.

Lo extraordinario de su historia recién estaba comenzando.

El regreso a Nagasaki

El 7 de agosto, Yamaguchi logró regresar a su ciudad.

Tenía vendajes y heridas producto de la explosión, pero decidió presentarse igualmente a trabajar el 9 de agosto.

Ese día relató a sus compañeros y superiores lo que había ocurrido en Hiroshima: una sola bomba había destruido prácticamente una ciudad entera.

Para quienes lo escuchaban, semejante historia parecía difícil de comprender.

Y entonces ocurrió algo que parecía imposible.

Mientras Yamaguchi explicaba lo que había visto, otra bomba atómica cayó sobre Nagasaki.

La explosión volvió a sacudir su vida.

Por segunda vez en apenas tres días, había estado en el lugar de una detonación nuclear.

Y por segunda vez, sobrevivió.

No fue el único, pero sí el único reconocido oficialmente por Japón

Durante años, la historia de Yamaguchi fue conocida como la de “el hombre que sobrevivió a dos bombas atómicas”.

Pero hay una precisión histórica importante.

No existe evidencia de que haya sido la única persona que estuvo expuesta a los dos bombardeos. De hecho, se conocen otros casos de personas que estuvieron en Hiroshima y luego en Nagasaki.

Lo que distingue a Yamaguchi es que Japón lo reconoció oficialmente como sobreviviente de ambos ataques.

Ya tenía la certificación correspondiente por Nagasaki. En 2009, a los 93 años, las autoridades reconocieron oficialmente también su presencia y supervivencia en Hiroshima.

El reconocimiento llegó 64 años después de los bombardeos.

Para Yamaguchi no se trataba simplemente de obtener un documento.

Según explicó entonces, quería que su exposición a las dos bombas quedara registrada oficialmente para que las generaciones futuras pudieran conocer la historia.

Una vida marcada por las bombas

Después de la guerra, Yamaguchi reconstruyó su vida.

Regresó a trabajar como ingeniero y formó una familia. Durante muchos años no buscó convertirse en una figura pública.

Con el paso del tiempo, sin embargo, comenzó a hablar sobre lo que había vivido.

Se convirtió en un defensor del desarme nuclear y transmitió su testimonio a nuevas generaciones.

El propio Archivo de Paz de Nagasaki conserva testimonios de sobrevivientes de los bombardeos y registros audiovisuales destinados a preservar esas experiencias. Yamaguchi forma parte de esa memoria histórica.

En sus últimos años, su historia trascendió Japón.

En 2006 participó de un documental sobre las personas que habían estado presentes en ambos bombardeos y llevó su testimonio al debate internacional.

Murió a los 93 años

Tsutomu Yamaguchi murió en Nagasaki el 4 de enero de 2010, a los 93 años.

Había vivido más de seis décadas después de aquellos tres días de agosto de 1945 que cambiaron para siempre su vida y la historia de la humanidad.

Su historia suele ser presentada como una increíble casualidad.

Pero detrás de esa coincidencia hay algo mucho más profundo.

Yamaguchi no sobrevivió solamente a dos explosiones.

Sobrevivió a una época en la que el mundo descubrió que podía destruir una ciudad entera con una sola bomba.

Y durante sus últimos años eligió contar lo que había visto.

Dos ciudades. Tres días. Dos bombas. Una vida entera dedicada a recordar.

*Colaboración para En provincia.