Después del silencio, el encuentro: la Provincia presenta el último spot de la campaña sobre búsqueda de origen

El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires presentó el tercer y último spot de la campaña sobre Búsqueda de Origen, impulsada por la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas y producida con el apoyo del Ministerio de Comunicación Pública.

La iniciativa convoca a mujeres que, por distintos motivos, no pudieron o no quisieron maternar a sus hijos —hoy adultos— y que podrían estar siendo buscadas. A lo largo de la serie de spots, la propuesta abordó los silencios, las dudas y, finalmente, la posibilidad del encuentro.

La nueva pieza muestra a una mujer mayor que se prepara para salir: se arregla, se detiene frente al espejo, toma su cartera y camina hasta una puerta. Al tocar el timbre, la escena se detiene en un gesto mínimo: una mirada y una leve sonrisa. Es el momento en que una historia encuentra, finalmente, la posibilidad de ser compartida.

El spot concluye con un mensaje directo: “Estar cómoda te queda bien. Conocer la verdad: también. En la vida de muchas mujeres hay una historia de una crianza que no pudo o no quiso ser. Si querés reencontrarte con esa historia, hay un equipo para acompañarte.”

Desde la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas explican que la campaña estuvo dirigida a madres que podrían aportar información clave en procesos de búsqueda de identidad. El objetivo fue sensibilizar, abrir preguntas y mostrar que el encuentro es posible.

En el área de Búsqueda de Origen, la mayoría de las consultas provienen de hijas e hijos que buscan conocer su identidad. Sin embargo, cada acercamiento de una madre puede resultar fundamental: su testimonio puede ayudar a reconstruir historias abiertas desde hace décadas.

Desde que la Dirección desarrolla este trabajo, 4.279 personas iniciaron la búsqueda de su identidad de origen y 1.188 historias pudieron resolverse, muchas gracias a la información brindada por familiares o personas que decidieron acercarse.

El organismo remarca que cada historia es única y que no todos los procesos implican un reencuentro, pero sí la posibilidad de acceder a una parte de la propia identidad. Para muchas personas, ese primer paso —acercarse, preguntar, contar— ya es una forma de empezar a cerrar una historia.

La campaña apunta a que más mujeres puedan dar ese paso, sabiendo que hoy existe un espacio donde su historia puede ser escuchada sin prejuicios ni juicios de valor.

En muchos casos, las historias de origen quedaron detenidas en el tiempo, atravesadas por silencios y decisiones difíciles. Hoy, esas historias pueden encontrar un nuevo momento. A veces, todo empieza con un gesto mínimo: animarse a tocar una puerta.

Fuente: Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas