La UNLP analizó el agua y la producción del cinturón frutihortícola y presentó propuestas para una gestión sustentable

Un equipo de la Facultad de Ingeniería estudió la relación entre los recursos hídricos, la actividad productiva y las transformaciones territoriales en La Plata, Berazategui y Florencio Varela. El trabajo, desarrollado en el marco del Consejo Federal de Inversiones y con acompañamiento de la Autoridad del Agua bonaerense, propone herramientas para mejorar el monitoreo, el drenaje y la planificación.

Un diagnóstico integral elaborado por especialistas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata puso el foco en uno de los territorios productivos más importantes de la región: el Cinturón Frutihortícola que comprende La Plata, Berazategui y Florencio Varela.

El estudio analizó de manera conjunta la disponibilidad y calidad del agua, la evolución de la producción y las transformaciones territoriales, con el objetivo de aportar información técnica para mejorar la gestión de los recursos y acompañar el desarrollo de la actividad.

El trabajo se realizó en el marco del Consejo Federal de Inversiones (CFI), con el impulso y acompañamiento de la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires (ADA).

Una actividad que crece y transforma el territorio

Los datos relevados muestran la dimensión de esta actividad. En 2025 se estimaron aproximadamente 20.517 hectáreas productivas en el área estudiada, de las cuales unas 4.293 hectáreas corresponden a cultivos bajo cubierta.

Entre 2010 y 2025, la superficie productiva total aumentó alrededor de un 19%, mientras que la destinada a invernáculos creció cerca de un 21%.

Sin embargo, los investigadores advierten que el fenómeno no se limita a una expansión de la superficie cultivada. También se registraron cambios en la distribución territorial de la producción, con dinámicas diferentes en los tres municipios y procesos de relocalización vinculados a las transformaciones del periurbano.

“Este trabajo busca aportar una base técnica común para discutir el agua y el territorio. No alcanza con mirar cuánto recurso hay: también importa cómo se usa, cómo cambia la producción y qué efectos tienen esos cambios sobre la dinámica hídrica”, explicó el Mg. Nicolás Bardella, director del Grupo de Sustentabilidad y Triple Impacto (SUTI) de la Facultad de Ingeniería y responsable del estudio.

La presión sobre el agua subterránea

Uno de los aspectos centrales del diagnóstico fue la relación entre el riego y la disponibilidad de agua subterránea.

Según las estimaciones, el agua destinada al riego equivale aproximadamente al 76,6% de la recarga potencial anual calculada para el área de estudio. El indicador permite dimensionar la presión que representa esta demanda sobre el recurso, aunque no contempla la totalidad de los usos domésticos, industriales, ganaderos y urbanos, ni todos los regímenes de extracción existentes.

Por ese motivo, los especialistas remarcaron la necesidad de mejorar el registro de perforaciones, medir caudales y sostener un seguimiento sistemático de los niveles de agua subterránea.

El relevamiento de calidad también identificó diferencias entre los acuíferos Pampeano y Puelche, además de parámetros fisicoquímicos y bacteriológicos que requieren continuidad en las tareas de monitoreo y control.

El impacto de los invernáculos en el escurrimiento

Otro de los hallazgos relevantes está relacionado con la incidencia de la producción bajo cubierta en el comportamiento del agua de lluvia.

La presencia de invernáculos modifica las condiciones de infiltración y escurrimiento. En una modelación realizada sobre una parcela productiva tipo, el caudal pico pasó de aproximadamente 0,06 metros cúbicos por segundo en una condición de cultivo a cielo abierto a 0,36 metros cúbicos por segundo cuando el agua proveniente de los invernáculos se descarga directamente hacia el exterior del predio.

No obstante, el estudio también identificó alternativas para reducir ese impacto. La incorporación de sistemas de infiltración, como trincheras o pozos secos, permitió disminuir el caudal pico a aproximadamente 0,11 metros cúbicos por segundo.

Los resultados muestran que existen soluciones técnicas para amortiguar los aportes de agua hacia zanjas, caminos rurales y sistemas de drenaje, contribuyendo a prevenir problemas asociados al escurrimiento.

Participación y propuestas para mejorar la gestión

El diagnóstico incluyó relevamientos de campo y cinco talleres participativos con comunidades rurales de La Plata, Berazategui y Florencio Varela. Estos encuentros permitieron intercambiar información sobre el uso del agua, las condiciones de producción y las principales dificultades territoriales, además de discutir posibles alternativas de intervención.

Entre las propuestas formuladas se destacan el fortalecimiento del monitoreo de niveles, caudales y calidad del agua; la actualización del registro de perforaciones; la incorporación de sistemas de drenaje sustentable; la inclusión de criterios hídricos en la planificación territorial y una mayor coordinación entre organismos públicos, municipios, productores e instituciones técnicas.

El trabajo constituye así un insumo de relevancia para pensar el futuro de una actividad estratégica para el abastecimiento de alimentos y la economía regional.

La investigación de la Facultad de Ingeniería de la UNLP aporta una mirada integral sobre un territorio en permanente transformación y plantea que el crecimiento productivo debe ir acompañado de herramientas de planificación, conocimiento científico y gestión responsable de los recursos naturales.

El informe técnico completo se encuentra disponible para consulta pública en el repositorio institucional de la Universidad Nacional de La Plata, SEDICI: https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/197636

Fuente: Prensa Facultad de Ingeniería.