Mario Benedetti – Luna congelada
“Con esta soledad alevosa tranquila con esta soledad de sagradas goteras de lejanos aullidos de monstruos de silencio de recuerdos al firme de luna congelada…” En este poema, la Luna aparece como testigo de la soledad, pero también como un espacio donde se puede comprender el amor.
Federico García Lorca – Romance de la luna, luna
El poeta andaluz convierte a la Luna en un personaje vivo, que desciende al mundo y dialoga con los niños. Es una Luna mágica, cercana y peligrosa, que mezcla ternura con misterio.
Jaime Sabines – La Luna
Sabines la describe como un remedio universal:
“La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante…” Aquí la Luna se vuelve medicina poética, un bálsamo para la vida cotidiana.
Fotografía: https://pixabay.com