En las postromerías del 2025 el escritor Hugo Mársico, oriundo de La Plata, presentó su noveno libro, en este caso el poemario “Nunca digas nunca”, en el Museo Beato Angélico, de la Universidad Católica de La Plata (UCALP).
En la oportunidad la presentación estuvo a cargo de la prestigiosa académica, investigadora y escritora, Dra. en letras de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), María Minellono.
A continuación se trasmite la reflexión sobre la obra realizadas en la ocasión por la Dra. Minellono:
Luego de un extensa tarea en el periodismo y la narrativa, y después de una incursión previa en la poesía, Hugo Mársico reitera con ella su pacto de escritura como una vocación que le será difícil de abandonar porque se ha instalado como un dispositivo de su horizonte expresivo.
El uso de un giro coloquial para titular su poemario nos anticipa la proximidad entre la función del autor o emisor de los textos y el yo personal o autobiográfico de quien asume el acto de escribir.
La distancia más extrema entre ambas categorías podría ejemplificarse con el poeta portugués Fernando Pessoa y sus cuatro heterónimos o emisores ficcionales de su yo biográfico o personal. Es habitual que se pueda ficcionalizar el yo poético para construir una figura de escritor que no coincida con la verdad autobiográfica.
En este caso no existen distancias sino identificaciones evidentes, y el hombre que celebra a través de referencias culturales e históricas su ciudad, en la Oda a la ciudad de La Plata, que expone su afectividad en los vínculos con su familia y sus colegas, a quienes incluye en la dedicatoria y los agradecimientos del poemario , que reconoce las actividades participativas y comunitarias en el texto Resurge la poesía en La Plata ,que hace un reconocimiento de su genealogía de inmigrantes de manera explícita en El abuelo tuvo sábanas ( un hallazgo , sin duda , ese título), transforma las personas y los espacios de su vida cotidiana en los contenidos o las fuentes literarias de sus búsquedas , a través de un lenguaje claro y transparente para expresarse y transmitirlos.
Esta poética que destaco como suya, no invalida otras poéticas ajenas y diferentes, más intrincadas, sombrías y escépticas respecto del mundo y la condición humana , ni tampoco lo inmoviliza ni le impide que en el futuro puede modificarse o bucear en las aguas de la imaginación tras otros descubrimientos. Es su contingencia actual, su presente.
Debemos recordar que Platón, en La República , no les otorgaba a los poetas un lugar de privilegio por la heterogeneidad de sus discursos y el poder desestabilizador de sus palabras.
Convalidando lo ya dicho, me parece muy oportuna la reflexión de la escritora Selva Angélica Simón, en el Prólogo de Nunca digas nunca , cuando a través de una cita de Olga Orozco alude a las búsquedas poéticas de Hugo Mársico , siempre entre las cosas cotidianas.
Querría detenerme en algunos aspectos de la Introducción escrita por el propio autor, porque en ella nos acerca una serie de informaciones que ayudan a una mejor comprensión de su libro. En la misma destaca:
a) Su comodidad para trabajar en la narrativa, después de siete publicaciones previas en ese género, a las que debemos sumar su actividad periodística, frente a las vacilaciones de su primera incursión en la poesía con la publicación de Pausa, y su posterior reafirmación del camino elegido con la publicación de Nunca digas nunca.
Y después, una confesión inteligente:
b) El nos dice que le hubiera gustado leer más, y que toda su formación es la de un autodidacta.
Convendría dirimir en este punto, algunas cuestiones derivadas de estas reflexiones.
Todo trabajo artístico con los colores, los sonidos o las palabras, no puede realizarse al margen de ciertos saberes previos, que organizan una tradición pictórica , musical o literaria que no es bueno desconocer para quienes se inician en ellas. Estos conocimientos pueden provenir de una búsqueda personal y no necesariamente de una formación sistemática o académica.
La formación académica puede facilitarnos una serie de elementos para complementar una sensibilidad artística previa, pero nunca la sustituyen; puede permitirnos mayor destreza, en algunos casos, facilitarnos técnicas o recursos para la escritura , en otros; agudizar el oído para los acentos interiores del verso que puede carecer de rima pero nunca de música , pero sin la arcilla previa y proteica no es posible ningún tipo de creación.
Tenemos muchos académicos que fueron buenos poetas, tal el caso de Octavio Paz o José Emilio Pacheco, ambos de México, pero también disfrutamos de muchos poetas que no lo fueron y podrían ser considerados autodidactas- empleando las palabras de Hugo- tal el caso del nicaragüense Rubén Darío, que liberó a la poesía latinoamericana de un segundo romanticismo tardío y agonizante, y la de César Vallejo, peruano, que se anticipó a las vanguardias históricas ,especialmente las de origen francés, en el siglo XX.
Hugo, está todo el universo de la poesía, listo para tus lecturas que nunca serán suficientes ni en tu caso ni en ningún otro, ni tampoco tardías, porque se trata, afortunadamente, de un universo inabarcable y en movimiento. Con esto quiero dar respuesta a las reflexiones más densas de tu introducción.
En cuanto a los poemas en sí, quiero detenerme en el N°3, porque se trata de un trabajo de intertextualidad o paráfrasis con un texto que yo atribuí siempre a Bertolt Brecht y que en el final del mismo, sugerís de la posible autoría de Martín Niemöller ; se trata de Primero vinieron…En este poema, la escritura no parte de lo cotidiano sino de otro texto literario, circunstancia que amplía el territorio de las búsquedas y las fuentes y avanza, además, en la construcción de un ritmo que se mantiene a lo largo del texto:
“Cuando reemplazó a Poetas y
Escritores , no dije nada porque
estaba en un bloqueo literario
y no escribía.
Cuando reemplazó a periodistas y locutores,
no dije nada porque ya no
era periodista y la locución no era mi fuerte.”
Una serie de ejemplos donde la inacción frente a los avances de la inteligencia artificial, con un remate final sobre las consecuencias del individualismo, nos lleva a que nada quede en pie y sólo reste decir : “ ya era tarde, no quedaba nadie para revertirlo.”
Esta fisura o línea apocalíptica también está presente en el poema N°5, que lleva por título “Paz”, acompañado por una advocación a Dios para que cambie el corazón de los hombres frente a las inseguridades y conflictos de diferente origen que ensombrecen las posibilidades y soluciones futuras de nuestra civilización.
Frente a tantas incertidumbres, le restan al poeta algunos espacios y tópicos de celebración: el amor, la poesía y ciertas convicciones políticas asociadas con su historia familiar y la de nuestro país, que no llegan a organizarse como poesía política ni rozan las zonas del panfleto partidario.
Respecto del amor, creo que puede vincularse con “ el alma antigua” a la que alude Hugo en el poema IX , y palabras como pudor ,perdón, miedo, , excusas por ser simple y no tener obsesiones, tal como se requiere ,a veces , de los escritores, ausencia de corazas.Rilke decía en sus Cartas a un joven poeta, entre los consejos sobre la necesidad de la introspección y la soledad como elementos indispensables para la creación, una especie de dicterio: “ nunca escribas versos de amor.”
Creo que se trata de una sugerencia basada en la larga frecuentación del tema a lo largo del tiempo por los poetas, pero también a los riesgos y a las posibilidades de exaltación del ánimo que tal sentimiento produce, y a los efectos artísticos que pueden llegar a deformarse en la caricatura o la parodia . Lo dejo como algo que pueda ayudar a pensar.
No es posible, por razones de tiempo, seguir glosando otros poemas de Nunca digas nunca pero me resta agradecer públicamente a Hugo Mársico por su gestión al frente de la SADE , sede La Plata, por su voluntad de trabajo y la generosidad de sus gestos en favor de nuestra cultura. Que su nuevo libro encuentre la mayor cantidad posible de lectores y que continúe por este nuevo camino con tenacidad y esfuerzo.
Lugares de venta del libro: puede ser adquirido en las Librerías La Normal Libros de La Plata y City Bell Libros.