El Zorro y Batman: un mismo espíritu bajo distintas máscaras

Por Aylin Mariani* –

En la genealogía de los héroes populares, hay un linaje que une a dos figuras aparentemente distantes: El Zorro, nacido en la pluma de Johnston McCulley en 1919, y Batman, creado por Bob Kane y Bill Finger en 1939. Ambos son hijos de su tiempo, pero comparten un mismo arquetipo: el hombre que oculta su verdadera identidad para convertirse en símbolo de justicia.

El Zorro: el primer justiciero enmascarado

Diego de la Vega, aristócrata californiano, se disfraza de espadachín para enfrentar a los corruptos y defender a los oprimidos. Su capa negra, su antifaz y la célebre “Z” grabada como firma de sus hazañas lo convirtieron en un ícono cultural. El Zorro no solo luchaba con destreza física, sino también con teatralidad: cada aparición era un acto de que ningún malhechor podría olvidar y tampoco las personas que podían verlo actuar.

La huella en Batman

Cuando Kane y Finger dieron forma al Caballero Oscuro, el molde de El Zorro estaba presente. La doble vida de Bruce Wayne recuerda a la de Diego de la Vega: ambos aparentan frivolidad en público, mientras en secreto combaten el crimen. La capa, la máscara y el uso del miedo como arma simbólica son herencias directas. Incluso la idea de un héroe que se mueve en la penumbra, dejando una marca imborrable, proviene de aquel espadachín que dibujaba su inicial con la espada.

El Zorro en la última noche de los Wayne

La conexión entre ambos héroes se vuelve aún más profunda en el relato fundacional de Batman. En varias versiones del mito, los padres de Bruce Wayne mueren a la salida del cine después de ver “The Mark of Zorro” (La marca del Zorro), la película de 1940 protagonizada por Tyrone Power. Ese guiño convierte al espadachín en el último recuerdo de infancia antes de la tragedia, y en la chispa que enciende la vocación del joven Bruce. Así, el legado del Zorro no solo inspiró la creación del Caballero Oscuro, sino que quedó inscrito en su propia historia personal: el héroe que dibujaba una “Z” con su espada se transformó en el murciélago que proyecta su símbolo en el cielo.

Raíces latinoamericanas

Algunos investigadores señalan que tanto El Zorro como Batman beben de la figura de Joaquín Murrieta, el bandolero californiano del siglo XIX que defendía a los desposeídos. Este antecedente latinoamericano refuerza la idea de que el mito del justiciero enmascarado tiene raíces mestizas y populares, y que su fuerza simbólica trasciende fronteras. Pero es probable que para imaginar al Zorro se haya inspirado en la figura del prócer argentino San Martín. El siguiente enlace es una idea clara acerca de esa posibilidad.

Pero también se ha planteado una hipótesis más audaz: que para imaginar al Zorro, Johnston McCulley pudo haberse inspirado en la figura del prócer argentino José de San Martín. La imagen del Libertador, con su capa, su porte militar y su lucha contra la opresión, habría servido como modelo simbólico para dar forma al caballero enmascarado. Incluso la escritora Isabel Allende reconoció que tanto El Zorro como San Martín pesan demasiado en la memoria cultural latinoamericana, y que sus gestos heroicos se entrelazan en el imaginario colectivo.

Zorro y el General San Martín le pesan demasiado a Isabel Allende

Cierre

Batman es, en muchos sentidos, El Zorro del siglo XX: un heredero moderno de la tradición del héroe enmascarado que lucha desde las sombras. La vigencia de ambos demuestra que la justicia, cuando se viste de símbolo, puede atravesar generaciones y geografías. El Zorro dejó su marca con la espada; Batman la perpetuó con el murciélago. Ambos utilizan la oscuridad para desde allí vencer al mal.

*Colaboración para En Provincia.

Imagen: Archivo web.