Por Guillermo Pilía* –
La escritora local Ángela Gentile acaba de ganar el Premio Alda Merini de poesía escrita en italiano, galardón que ratifica una carrera de muchos años de la autora, de escritura silenciosa y, como a veces suele suceder, más reconocida en el exterior que en nuestro propio país. El Concurso de Poesía “Alda Merini” es un certamen internacional, con sede en Italia, que celebra la obra de la poeta italiana candidata al premio Nobel Alda Merini, conocida por su lírica intensa y mística. Tiene como presidente honorario a Emanuela Carniti Merini. Este premio de raíces italianas atrae a artistas internacionales, reflejando el impacto de Merini en la literatura mundial. El concurso ha reconocido a artistas latinoamericanos como en el presente número 11°, donde la organización y el jurado agradecieron a los numerosos participantes de siete países y declararon que, luego de una atenta evaluación de las prestigiosas obras participantes, había decidido conferir el primer premio a nuestra coterránea Angela Gentile. En la edición anterior la ganadora fue la poeta y traductora italiana Stefania Di Leo reconocida por su destacada trayectoria, que incluye el Premio Cygnus Aureus 2024 y reconocimientos en el Senado de la República en Roma.
Ángela Gentile nació en Berisso y vive en La Plata, aunque mantiene intactas sus raíces berissenses. Es ensayista, editora, traductora, gestora cultural, profesora de lengua y literatura italiana y española, gestora cultural, magíster en políticas socioeducativas y miembro de la Asociación de Docentes e Investigadores de Literatura y Lengua Italianas. Becaria de la Universidad de Perugia, Italia, fue investigadora del Centro de Estudios Italianos de la Universidad Nacional de La Plata e integrante del equipo del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación de la Nación. Es Premio Nacional de Literatura; Premio Dámaso Alonso de la Académica de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras de Madrid; Premio de la editorial Evohé de Literatura clásica; medalla Mihail Eminescu del Festival de Craiova y Corona de Ovidio en Constanza, ambas distinciones en Rumanía. También tiene el Premio al Mejor guion de cine en Sittannavasal International Film Festival of India, entre otros reconocimientos. En 2025, la reciente ganadora del Premio Alda Merini fue declarada por el Honorable Concejo Deliberante de Berisso como Ciudadana Ilustre. Es miembro de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras de Madrid, de la Léopold Sédar Senghor de Milán y de la Accademia delle Arti e delle Scienze Filosofiche de Bari. En Rumanía es miembro de la Academia Tomitana y la Universalis Poetarum de Constanza y de la Academia Cantemir de Bucarest. Pertenece a la SADE Filial La Plata desde su refundación en 2019.
Como docente y escritora, Ángela Gentile, dictó numerosos talleres y seminarios, participó en varios congresos nacionales e internacionales en Cuba, Ecuador, Colombia, Uruguay e Italia, entre otros países y en la Organización de Estados Iberoamericanos y en el Foro Internacional de la Fundación Mempo Giardinelli. Fue invitada a la Feria Internacional del Libro de Venezuela y designada como asesora del Centro Nacional del Libro. Codirigió la revista independiente de literatura juvenil Etruria, el Programa de promoción de la lectura literaria Biblos’03, de Berisso que logró varios premios, y la editorial Proyecto Hybris Ediciones. En los últimos años es permanentemente invitada a participar en los principales festivales internacionales de poesía.
Ha publicado en coautoría: Voces olvidadas. Las lenguas y las canciones de cuna de la inmigración (patrocinado por la UNESCO, 2010), Pensar la lengua y la literatura (manuales de literatura de secundaria) y Diáspora griega en América (con textos propios y de varios autores). Su obra poética incluye Palabras originarias (2004), Escenografías (2005), Cantos de la Etruria (2008), Cuerno de marfil (2012), Los pies de Ulises (edición bilingüe, griego-español, Editorial Ocelotes, 2016), Lo sguardo di Demetra / La mirada de Démeter (edición bilingüe, italiano-español, Cuadernos de Casa Bermeja / Mago Editores, 2018) y Madrás (2019). Este último libro fue editado en Chile y reeditado en Portugal y Francia, en sendas ediciones edición bilingües. Posee publicaciones en griego, rumano, portugués y francés y está Incluida en la Colección de Poesía Argentina Juan Gelman-Ministerio de Educación y Justicia de La Nación.
Algunos de los poemas de Ángela Gentile fueron incluidos en ediciones colectivas como Poesía 36 autores (La Comuna Ediciones, La Plata, 1999), Escritos y escritores de Berisso (Instituto de Cultura Latinoamericana / Centro Cultural Difusión, Berisso, 1999), El camino de los mitos (Editorial Evohé, Madrid, 2011), Ellas (Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo, 2013) y Versos d’acollida / Versos de acogida (Barceloactúa / Poémame, Barcelona, 2018). También es una de las autoras que forman parte del último tomo de la antología que periódicamente edita la Fundación Argentina para la Poesía y que se presentará en Buenos Aires el 28 de abril.

Acerca de su poemario Madrás la crítica ha coincidido en que Ángela Gentile ha sabido abrevar de los clásicos. Su poesía está llena de referencias al mundo antiguo que trae al presente y en el que es la palabra la que opera el milagro. El escritor y académico platense Guillermo Pilia afirma: “Todo vive en el hoy, en una suerte de promiscuidad poética, en la que el hombre y el mar y los astros son la misma cosa…” (…) La voz de Ángela Gentile es una voz extraña (…) una voz que habla desde la sombra, sin exaltaciones, pero siempre con algo de sobrenatural y misterioso”. Según Guillermo Ara: “Su poesía es una voz cercana a la que supongo que usó el hombre del primer vagido para nombrar un mundo todavía caótico y acechante”. Y Guillermo Pilía añade: “Quizás Ángela Gentile haya llegado a la conclusión de que en la poesía el silencio tiene a veces más peso que el fárrago de palabras (…) sin embargo, hay en ella una necesidad de nombrar, como en todo poeta, aunque las palabras atravesadas de luz sean muy pocas, los poemas ahítos de silencio, de cosas no explícitas, sino apenas sugeridas. La suya es una voz extraña dentro de la generación del 70”. Además de Guillermo Ara y Guillermo Pilía, su obra fue valorada por figuras de la talla de Rodolfo Alonso, Inés Malinow, José María Castiñeira de Dios, Ulyses Petit de Murat, Roberto Juárroz, Umberto Eco y Antonio Colinas, entre otros. En el ámbito local siempre fue muy respetada por Ana Emilia Lahitte, Horacio Preler y Horacio Castillo, al que considera su maestro.
Refiriéndose al quehacer poético, Ángela Gentile ha dicho: “Siempre es una voz la que nos transporta a terrenos sin fronteras; y por ello de repente podemos reposar junto a Emilio Salgari en Maracaibo a la espera del Corsario Negro; que en mi caso vino tempranamente con la voz de mi padre. Y la de mi madre que recitaba a Rosalía de Castro, la gran poeta gallega. Los versos orales… Un aprendizaje que me enseñó a sentarme en el mundo y escuchar solamente los silencios que dejaban los versos mientras se escapaban por el aire. Y, un día, nos transformamos en peregrinos por territorios de poesía; la misma que no se anuncia y nos habitará por siempre (…) porque es el tiempo el que nos elige poéticamente en cada palabra, en cada descubrimiento, bajo distintas máscaras que la poesía se hace presente, nos evoca mediante signos que nunca se revelarán porque no hay interiores iguales, porque no hay interpretación única y posible. Y uno se hace lector de poesía y poeta porque necesita respirar”.
El Premio Internacional de Literatura Alda Merini, obtenido en esta edición por nuestra compatriota Ángela Gentile, fue fundado en 2011 por la Biblioteca Municipal de Brunate para conmemorar a esta poeta italiana cuyas raíces se encontraban en Brunate (Como), donde vivieron sus abuelos y tíos paternos. Alda Merini recuerda sus orígenes en su autobiografía. Su padre, un intelectual muy refinado, hijo de un conde de Como, fue desheredado por casarse con una humilde campesina. Giovanni Merini vivió con ella en Brunate, donde en 1885 fundó la Sociedad de Ayuda Mutua, que aún hoy sigue activa y cuya sede exhibe su fotografía. El premio persigue el objetivo de investigar y valorar la poesía, y las diferentes secciones se inspiran en la atención que Alda Merini tenía por la poesía ajena y en los valores que atestiguó con su vida y su obra.
*Colaboración para En Provincia.
Fotografías: Archivo web.