La Provincia de Buenos Aires cuenta con 52 aeródromos que conforman una red estratégica de vida. Desde cada pista existe la posibilidad de un traslado sanitario urgente, de un vuelo que acompaña la tarea del CUCAIBA y el INCUCAI, o de una respuesta inmediata ante emergencias. Ayer mismo, la Dirección Provincial de Aeronavegación Oficial y Planificación Aeroportuaria (DPAO y PA) gracias a su flota aérea, demostró su razón de ser: Bastián, un niño accidentado en Pinamar, pudo ser trasladado con rapidez y seguridad gracias al trabajo de muchas personas que permiten un vuelo sanitario.
La Dirección Provincial de Aeronavegación Oficial y Planificación Aeroportuaria (DPAO y PA) que depende del Ministerio de Seguridad, sostiene un dispositivo médico permanente, con guardias las 24 horas, los 365 días del año. Los Vuelos Sanitarios trasladan pacientes de todas las edades con complejidades diversas, asistidos por el SIES. Cada operación comienza con una llamada telefónica y culmina cuando la aeronave regresa a su base, tras haber salvado una vida. La logística se convierte en cuidado, y el trabajo en equipo en garantía de esperanza.
El 85% del movimiento aéreo provincial está destinado a traslados vinculados con Vuelos Sanitarios o los que se realizan para CUCAIBA e INCUCAI. Órganos, muestras para serología e histocompatibilidad, equipamiento médico y vacunas viajan en tiempo real gracias a esta red. Cada vuelo es un puente que permite que la solidaridad se convierta en trasplante, y que la esperanza llegue a tiempo. La aeronáutica provincial es, en este sentido, un engranaje vital del sistema de salud.
La DPAO y PA también cumple un rol esencial en situaciones de crisis: relevamientos en zonas inundadas, evacuaciones de damnificados, traslado de personal de Defensa Civil y médicos en casos de desastre. Ha contribuido en operativos de rescate, reconocimiento de áreas afectadas y apoyo donde se lo necesite. La aeronáutica provincial se convierte en un recurso vital para reconocer el territorio, asistir a las comunidades y garantizar que la ayuda llegue donde más se necesita.
Desde 1936, la Dirección Provincial de Aeronavegación Oficial brinda servicios para la comunidad. Lo que comenzó con traslados de patologías leves evolucionó, con el avance de la tecnología, hacia un sistema de alta complejidad médica. Hoy, la provincia garantiza transporte aéreo para quienes carecen de posibilidades económicas, consolidando un legado de solidaridad que atraviesa generaciones.
Pilotos, radio operadores, médicos, enfermería, mecánicos aeronáuticos, servicios generales, administración, seguridad, directivos, son protagonistas. Cada traslado implica decisiones profesionales, comunicaciones médico a médico y la preparación de aeronaves y equipos específicos. La logística se convierte en cuidado, y el trabajo en equipo en garantía de vida. Detrás de cada vuelo hay un entramado humano que sostiene la confianza de toda la comunidad.
Los aeródromos distribuidos en la provincia reducen desigualdades territoriales y acercan servicios de alta complejidad a comunidades alejadas. La red aeronáutica no solo conecta lugares: conecta derechos, asegurando que la salud y la solidaridad lleguen a cada rincón de Buenos Aires. Su proyección futura enfrenta desafíos de inversión y modernización, pero su valor simbólico y práctico es incuestionable: ampliar esta infraestructura significa ampliar la solidaridad, consolidar un Estado presente y proyectar un futuro donde cada pista siga siendo un puente de vida.
Fotografía: En Provincia.